Para clínicas veterinarias de un centro con uno o pocos veterinarios: ficha del animal y del propietario, anamnesis, exploración, diagnóstico, tratamiento y medicamentos durante la consulta, y al cerrarla la factura ya tiene todos los servicios.
Lo necesitoServicio en preparación · En esta página no se acepta ningún pago
Clínica con dos veterinarias y una auxiliar. Llega un gato con vómitos: anamnesis, exploración, analítica y tratamiento se registran durante la consulta. Al cerrarla, la factura ya incluye consulta, analítica y medicamento, y la revisión de dentro de una semana queda programada con aviso al propietario.
Elegir planEn una clínica veterinaria pequeña, cada consulta se registra dos veces: una en la historia clínica y otra en la factura. Lo que la veterinaria anota en la ficha hay que volver a introducirlo en recepción como servicio, y lo que se olvida en ese paso no se cobra.
Muchas clínicas trabajan con una mezcla de fichas en papel, hojas de cálculo y un programa de facturación aparte. Encontrar los antecedentes de un animal lleva tiempo, los medicamentos dispensados se apuntan después, y a final de mes hay servicios en las historias que no aparecen en ninguna factura.
El programa une historia clínica y factura. Cada animal tiene su ficha con el propietario, la especie, la raza, la edad, el peso, las enfermedades previas y todas las consultas anteriores. En la siguiente visita todo está a la vista.
Durante la consulta se registran la anamnesis, la exploración, el diagnóstico y el tratamiento, con fotos, radiografías o resultados de laboratorio adjuntos, y los medicamentos aplicados o dispensados. Las entradas habituales se guardan como plantilla y se añaden con un clic.
Cada servicio registrado y cada medicamento dispensado se añaden automáticamente a la factura abierta de la consulta, con los precios de su tarifa. Al cerrar, la factura se revisa, se completa si hace falta y se entrega al propietario o se envía por correo.
Las facturas pendientes de cobro se ven hasta que se pagan. A final de mes se ve la facturación por servicios y por veterinario, sin cruzar fichas y facturas a mano.
Vacunas, desparasitaciones y revisiones quedan programadas en la ficha del animal. El programa avisa al propietario a tiempo por correo o mensaje, para que no se olviden y el animal vuelva cuando toca.
De cada medicamento aplicado o dispensado queda constancia de qué animal lo recibió, cuándo y en qué cantidad. Eso facilita los registros que la clínica debe llevar y las consultas de los propietarios.
Si en la clínica trabajan varias personas, cada una ve la ficha del paciente que está atendiendo, y cada anotación lleva fecha y nombre. En recepción se sabe al momento qué consulta está cerrada y qué factura queda pendiente.
Un paciente nuevo se da de alta con su propietario en un minuto. Los datos antiguos de hojas de cálculo se pueden importar al empezar, para no perder los antecedentes de los pacientes habituales.
La puesta en marcha lleva una tarde: tarifa de servicios con precios, medicamentos habituales y plantillas de consultas frecuentes. El programa funciona en el navegador del ordenador, la tablet o el móvil, sin instalación.
El programa está pensado para clínicas veterinarias pequeñas de un centro en España. Está en preparación: primero comprobamos si las clínicas lo necesitan. La clínica sigue siendo responsable de sus historias clínicas, registros y facturas.
Para clínicas veterinarias pequeñas de un centro en España, con uno o pocos veterinarios.
No. Lo que se registra en la consulta pasa directamente a la factura.
Sí, fotos, radiografías y resultados se guardan en la ficha del animal.
No, funciona en el navegador del ordenador, la tablet o el móvil.
Todavía no. El programa está en preparación y estamos comprobando si las clínicas lo necesitan.